4/11/08

A UN ANGEL DORMIDO





“No es una noche mas, las estrellas cubren mi soledad y brilla en mi corazón el recuerdo de una nostalgia”.

Mi mente se remonta en el tiempo y me llevaba a un Hotel Colonial, de una ciudad apartada donde previamente había acordado con ella, nuestro primer encuentro.

Ansioso por verla llegar, el corazón me latía con mas fuerza, los minutos pasaban, eran eternos, en esa sala donde sentado en un sillón de pana, dos cubitos de hielos, bailaban en un vaso de whisky, donde por momentos mis labios calmaba.

Un espejo cercano, mi imagen atrapaba, mostrando esa inquietud que mi cara reflejaba, de repente oí una voz y una bella mujer que al conserje algo le preguntaba, será ella me dije, la que mis sueños desvela.

Se acerco hasta mi, no podía creerlo, me dijo soy yo, sentí que el amor en su fragancia se hacia presente envolviéndome el alma.

Nos dimos un beso como abriendo las puertas de esa pasión contenida, tome su bolso
y sentándonos en ese sillón de pana, los abrazos eran como alas que se unían para emprender el vuelo hacia nuestra morada.

Sus ojos en comunión con los míos alertaban a todos los sentidos, e hipnotizados se mimaban y se acariciaban, aguardando que el deseo en el alma, les diera la señal al corazón, para que como gladiadores del amor, entregaran todas sus fuerzas, esgrimiendo las armas, que tienen los besos, para caer extasiados hasta el alba.

Con la llama de la pasión encendida, subimos a la alcoba, donde una melodía nos recibía y llenos de esperanzas, e ilusiónes bailamos aferrando nuestros cuerpos como dos náufragos en el mar.

Dulcemente acaricie sus sienes y deslizando su pelo hacia atrás, en su boca encadené mis labios, donde la suavidad de nuestros besos, empezaron a embriagarse con la intensidad que aviva ese fuego.

Su cuerpo y el mío vibraban, los latidos agitaban aun mas el corazón y con la luz difusa le saque la ropa y ella con suavidad saco también la mía.

Y en ese intercambio de placer caricias y suspiros, lentamente nos recostamos a fundir en uno, nuestro idilio.

Por eso al sentir adentro mìo, ese recuerdo que llega mas allá de los tiempos, despertando en mi corazón, esa pasión, que en una noche no juràbamos los dos
su alma navega en mis letras y en este poema le canto a ella mi amor


INVOCO A LOS POETAS
QUE SOÑARON EL AMOR
INSPIREN EN MIS MANOS
EL HABLAR DEL CORAZON


QUE LOS PENSAMIENTOS
ENALTEZCAN MI SABER
Y CON PALABRAS SABIAS
A ELLA LE DIGA MI QUERER


TENER EL PODERIO DEL SOL
DESPERTARLA DEL ENCANTO
QUE UNA NOCHE DE LUNA
SE HA DORMIDO CON UN CANTO


QUE SIENTA COMO MI VOZ
VAN CRUZANDO LAS TINIEBLAS
ARRANCANDOLA DE LAS SOMBRAS
DONDE SU ALMA CIEGA NAVEGA


QUE LA MAGIA DE ESTA PASIÓN
CORRIENDO POR MIS VENAS
SEAN LAS CAMPANAS DE MI ALMA
DICIENDOLE AMOR ¡DESPIERTA!


MÁS SI SUS ALAS NO EXTENDIERA
POR NO PODERSE DESPERTAR
ATARIA A ELLA LAS ALAS MIAS
PARA QUE NO TENGA SOLEDAD


POETAS QUE YA NO ESTAN
QUE SUS ALMAS EN VUELO LLEGAN
DESPIERTEN ESTE ANGEL MIO
PARA QUE SU AMOR CONMIGO VUELVA


PERO SI OTRO ES SU DESTINO
NO ME DEJEN AQUÍ VENCIDO
Y QUE ELLA PARTA SOLA
SIN HABERME TAMBIEN DORMIDO

Eduardo Nieto Mújica
poeta latino