Cuando la magia del amor
teja con suaves brisas…
el mar de nuestros sueños
Como lo hace con las olas
sin que nadie… descubra
el encanto de su misterio
Nuestros latidos compartirán
con su canto un vaivén
De apasionados besos
Dejando que los suspiros
hagan nido...
en nuestras almas
Ese día…el amanecer
iluminara nuestras vidas
con luces de esperanza
Y al unísono...
nuestros labios liberarán
del corazón las voces
De ese amor …
que hasta ayer lo vivíamos
en silencio bajo el mismo
cielo
Y a partir de ese momento
los lagos de nuestros ojos
compartirán con nuestras
almas
sus brisas engalanadas de latidos
Eduardo Nieto Mújica
poeta Sade Atlántica

