Está lloviendo …
y a través de mi ventana…
Puedo ver y oír como el agua
En un canto agitado de
latidos
Armoniza con mi alma…
El palpitante deseo de mi
corazón
Liberando en brisas de
suspiros
Este amor que devora el
silencio
Salgo a recibirla…y el
agua
como una pasión de besos
se desliza sobre mi cara
empapando también mi
cuerpo
y en ese frenesí que siento,
en un instante su figura
como aquellos felices días
se hace presente…
en los lagos de mis ojos
Eduardo Nieto Mujica
