Esta tarde…fascinado
por el canto del mar
mis ojos encontraron
En el horizonte ….
los umbrales de sus latidos
Embelesado por la magia
Que la vida me brindaba
abrí también el corazón
y compartí el amor que sentía
Pero llegó la noche
y con ella…el rocío
que enfrió las arenas cálidas
y el hechizo que yo vivía
Miré el mar…y al sentir
un coro de corceles
blancos que raudamente
llegaban a la playa
Comprendí que la fe
no tiene sombras, ni
silencios
porque en su esencia…
lleva la luz de la
esperanza
Eduardo Nieto Mujica
